lunes, 23 de febrero de 2009


Vamos a entendernos, aunque podríamos entrar en un análisis más profundo de toda esta historia, por ejemplo en qué es el sexo -o cómo es el sexo- después de una discusión violenta. La verdadera cuestión, a fin de cuentas, es cómo aunque se rompa la perspectiva de la lectura, o de la escritura, según se mire, las historias siguen vivas en sí mismas, aunque nadie las lea. Analógicamente podríamos ver qué es lo que ocurre cuando se pierde la perspectiva de tu boca, y sin embargo los besos siguen vivos, enfáticos. Podríamos plantearnos más cosas: intuiciones, deseos, el fin del mundo... Al final no llegaríamos a ninguna conclusión y nos quedaríamos en silencio, esperando a que la vida duela un poco menos o a que las rosas no sean un placebo farmaceútico.






¿Brindamos? Whisky solo, con hielo. Etiqueta negra, por favor.

Me ahogo en tu boca.

sábado, 14 de febrero de 2009



Somos un pretexto para hacer poesía.

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Esta noche pediría un deseo

viernes, 30 de enero de 2009

Al final resultó tan sencillo como que tú fumases un cigarro cerca de mi piel. Después tus caricias moldearon el humo envoldiendo nuestros cuerpos.
Sentí el instinto de escapar, pero ya había empezado a hundirme en ese ambiente ceniciento, presa de tus manos, firmes como el mármol. Entre prenumbras caimos abandonados a la ingravidad del espacio ad infinitum. Convertidos en un cuadro perpetuo, con trazos precisos y colores abstractos, toda una gama de grises derramada sobre los dos; gris-sábana, gris-humo, gris-luz.

Suspendidos en ese no-lugar donde no se alcanza a comprender, estuvimos a punto de quebrarnos contra el suelo. Inevitablemente, la estricta ley de la gravedad acabó por imponerse en nuestro desordenado no-mundo. Perdiendo el equilibrio perdimos también la no-cuenta de los días y las noches, y empezamos a no-entender nuestro inentendible desorden.

En un intento desarraigado volvimos a zafarnos como náufragos a la deriva, por un mar difuminado y con pretensiones de tormenta.

y al final...

lunes, 26 de enero de 2009



En blanco y negro. Sin contornos.

¿Quién da más?

Gutural. O sonidos sordos.

viernes, 23 de enero de 2009

Preciosa, ¿y para qué?











El amor en tiempos de exámenes.
(Esto sí que daría para una gran novela)



Aunque Piglia lo resumiría todo diciendo el amor de un pez en el hielo. Contado en 5o años, que 100 son demasiados. Y sin decir como nos fuimos hundiendo poco a poco (eso se lo dejamos a las fieras de Arlt).

Bajo la misma ciudad, todos navegamos (o quizás tan sólo naufragamos) en un mar de estrellas distantes y tardías, y un poetasesino revoluciona la poesía chilena.



Mientras, me quedo con Julio, leyendo a Julio, perdiéndome en Julio. Me asusta la casa tomada, me asfixia la continuidad de los parques. Definitivamente, como un pez congelado en tiempos de exámenes.

Culmina Borges: "y sin temer nada"


El infinito es más infinito en la letra que en la imagen. Una imagen NO vale más que mil palabras.











lunes, 20 de octubre de 2008

El cielo de Granada o el cielo de tu boca, de estrellas distantes, de caricias lentas...
¿Capuleto y Montesco?
No, no es una historia de amor.

jueves, 18 de septiembre de 2008

TRASTORNOS



El café se me vuelve púrpura en los labios.


Impresiones tardías de un anochecer.